Cogio el pañuelo con lagrimas en los ojos, se quedo sin saber que hacer, mirando hacia donde habia visto el coche desaparecer. De pronto un coche la saco de su ensimismamiento, estaba en medio de la carretera, mientras la lluvia caia sobre ella con fuerza.
Se aparto de la carretera, y decidio ponerse a caminar, en la direccion en la que el coche habia desaparecido. Era mas de media noche, y empezaba a refrescar, pero Ana no sentia nada, solo veia la imagen de su novio entrando en un coche a la fuerza, se repetia en su cabeza, y por mas que lo intentaba, no conseguia borrarlo.
De pronto se paro en seco, no podia quedarse sin hacer nada, no podia resignarse a perder al chico al que amaba, con el que iba a casarse, no, no iba a dejarlo pasar, buscaria donde hiciese falta, hablaria con todo el mundo, pero no iba a perder a su amor.
Se fue a casa, pensando que casi a la 1 de la madrugada, poco podria hacer. Cuando llegó, no pudo evitar que las lagrimas resbalasen por sus mejillas, al ver las fotos en la entrada, fue poco a poco a la cocina, dejando la chaqueta y el bolso encima de una silla, pero llevandose el movil, no pensaba separarse de el, por si en algun momento, los que se habian llevado a Miguel, se ponian en contacto con ella. Puso la tetera en el fuego, y mientras esperaba a que hirviese, se puso a darle vueltas a todo lo que habia pasado esa noche, y recordó los pasos que escucho en el callejón, detrás de ella, y pensó que igual tenía algo que ver con el secuestro de Miguel. De pronto la tetera la saco de sus pensamientos, sirvio el te en una taza, y se fue al salon, encendio la chimenea, y se sento en el suelo, con una manta y el te en la mano, y poco a poco se le fueron cerrando los ojos.
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